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27/09/2011
EL INFIERNO TAN TEMIDO

El 14 de Agosto pasado resultó una pesadilla para muchos aspirantes a una elección digna que los colocara en una posición expectante con posibilidades de ballotage. Pero en realidad lo que sucedió fue que se abrieron las compuertas del infierno electoral, porque la "paliza" en las urnas fue tan escandalosa que redujo a una pelea subalterna por las migajas de decimas de votos para ver quien quedaba en segundo lugar, lo que supuestamente los colocaría automáticamente al frente de una alternativa para el 23 de Octubre.
La oposición ha quedado entonces a dirimir casi internamente no la disputa por el poder central sino el liderazgo de la minoría. Y este desconcierto tiene raíces objetivas. Esta disputa de Octubre tiene más importancia en dos ámbitos específicos: Primero, la disputas por las bancadas legislativas para que el oficialismo no retome el control del Congreso, aunque también hay que decir que el "deslizamiento", por no decir fugas en el nuevo marco político, ya ha comenzado con la renuncia de Felipe Solá, y los legisladores santafesinos que formaran un bloque aparte del Frente Federal para defender los interese de su provincia según dicen. Pero no sólo el Peronismo Federal sufre la sangría de sus componentes. La casi ya extinta Coalición Cívica de Elisa Carrió, tiene náufragos propios que están oteando el "océano político" para ver de qué madero se pueden asirse. El único que podría albergarlos en su "isla de la fantasía", seria Alberto Rodríguez Saa que podría ser el aglutinador de los restos del Peronismo Opositor ya sea porque conserva un territorio propio y porque puede exhibir un éxito de gestión en su propio territorio.
El paso del tiempo electoral no hace más que mostrar las miserias políticas del el Movimiento Productivo, con Duhalde a la cabeza que pretende hacer creer a la ciudadanía que no tuvo nada que ver con la segunda "década infame", (el menemismo), donde se entregó el país atado de pies y manos y ahora recurren al absurdo de la denuncia de fraude electoral, para tratar de justificar la humillante derrota. Otro de los caballitos de batalla de Duhalde es la escenificación a niveles de dramatismo económico de la inflación. Para esto ha tratado de seducir a Roberto Lavagna, pero este economista es un hombre del riñón peronista, pero no come vidrio y no se va a anotar en una causa perdida. La desesperación hace que tanto el Cabezón, como su esposa Chiche Duhalde, que quiere ser reelecta Senadora Nacional, hacen junto a Graciela Camaño (la boxeadora) fuerza para que vengan a controlar la elección a veedores internacionales. Para poder elegir a Chiche Senadora, Ruckauf Diputado Nacional junto a Graciela Camaño, han ido a buscar fiscales entre militares retirados (recordar que Duhalde les prometió amnistía) y también cuenta con la colaboración de Gerónimo Venegas, del gremio de los trabajadores del campo y adherentes a la Mesa de Enlace.
Otro tanto pasa con los radicales, que han sumado otra derrota a nivel gubernativo con la ´perdida de la Gobernación de Rio Negro, a manos de Carlos Soria, oh! paradoja ex hombre de Menem en la dirección de la SIDE, y a su vez mano derecha de José Luis Manzano. La Política tiene su lógica que el razonamiento puro la rechaza. Ya los radicales han perdido dos Gobernaciones, Catamarca y Rio Negro, y solo se conforman con la Intendencia de Córdoba Capital, las legislativas de Corrientes y la Capital Santafesina. Muy poco para cubrir el efecto "arrastre" que quiere Alfonsín que encima sufre el desprendimiento de De Narváez, que lo considera un salvavidas de "plomo", máxime teniendo en cuenta el pedido en Mendoza del ex-gobernador Roberto Iglesias que frontalmente les pidió a los mendocino que voten a Cristina si quieren, pero que corten la boleta donde va el con Alfonsín. Semejante desprecio no vio nunca en el centenario partido. Es que Alfonsín sepultó sus aspiraciones en el tipo de Alianza que privilegió exponentes del liberalismo, cuando lo lógico era que tenía que hacerlo con Binner y su estructura socialista en Santa Fe. Es que Ricardo Alfonsín es muy parecido a Raúl Alfonsín, habla con los gestos de Él, pero NO es Raúl Alfonsín. Baso toda su campaña en diatribas contra el oficialismo. Y al final se chocó con una pared¨: la de la realidad es que la oposición nunca entendió nunca entendió lo que pasaba en el país. Este no es el producto de la construcción de una realidad virtual de los medios hegemónicos.
Lamentablemente para la oposición queda reducida ahora la lucha por el segundo puesto para no quedar tan humillados ante propios y extraños. Pero ya la batalla por el 2015 ha comenzado. Y entonces recién ahí podemos empezar a hablar del "poskircnherismo". Ah! y el campo? Bien gracias, bolsillos llenos, boca cerrada.
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