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30/07/2011
ELECCIONES SANTAFESINAS: O EL RETORNO DE LA ANTIPOLITICA
Nada mejor que dejar pasar unos días después de una contienda electoral para analizar en profundidad la naturaleza de las circunstancias que rodearon al presunto inédito resultado eleccionario en el cuarto distrito electoral del país. Se sabe desde hace tiempo, que en las democracias contemporáneas, la oposición muchas veces no gana elecciones, sino en todo caso es el Gobierno con sus errores de estrategias el que posibilita la alternativa de que el triunfo sea de un color contrario al oficialismo.
Y esto no significa desmerecer la legitimidad del triunfo del candidato del socialismo Bonfatti. Por el contrario creo que no es más que una consecuencia lógica teniendo en cuenta los logros obtenidos por ese partido, sobre todo en la ciudad de Rosario y el interior santafesino. Y también podemos decir que no lo logro el socialismo a través de una campaña de marketing electoral, sino que supieron interpretar ciertas circunstancias socioeconómicas y que hacen que prendan ciertos liderazgos y que otros sean dejado de lado.
Lo que motivó la sorpresa del electorado nacional, fue la posibilidad de disputar palmo a palmo la gobernación por parte del recién llegado al política (por no decir al escenario) de Miguel Del Sel, que al igual que los farandulezcos años 90, donde la política era sinónimo de "pizza y champagne", emergieron de la probeta de Carlos Menem, tanto Palito Ortega, Carlos Reuteman, Daniel Scioli y otros "paracaidistas" de la, política que ni se sonrojaron cuando al "calor" de la convertibilidad de la fiesta que consagraba la impunidad formaron parte del desguace del país. Era la época donde la política económica manejada por el más siniestro entregador de la soberanía económica que tuvo el país, Domingo Cavallo, se asistió al proyecto de mayor desindustrialización del país previamente anunciado por Martínez de Hoz.
Es así que aparece ahora un candidato sacado del riñón del marketing del "laboratorio" macrista, para emerger sin pudor al reconocer que no conoce casi nada de política, y que luchara para que "los negritos de Santa Fe" tengan agua caliente. Es decir Miguel Del Sel supo descender hasta el pobrerío, los más abandonados entre los abandonados, en aquellos que prende muy hondo la fascinación de ese personaje de la televisión nada menos, y que les promete una inclusión social que el destino o las malas políticas les había negado hasta entonces.
Pero cuidado, no caigamos en el error que el segundo puesto del candidato del PRO solo fue posible por el "carisma" o las propuesta que por analogía la gente podía inferir al relacionarlo con Macri.
De ninguna manera. En la derrota de Agustín Rossi se conjugaron dos factores muy importantes. Primero en la elección del candidato. Teniendo en cuenta que Santa Fe fue la "matriz" del lockout patronal de las corporaciones agrarias y Rossi desde Bs. As. los combatía, mal podría pensarse que tuviese algo de empatía con la "colonia chacarera" de una provincia que basa su productividad ven la explotación agropecuaria. Rossi nunca fue un dirigente político que se destacó por su poder de seducción. Fue una magnifica espada política, pero en la Cámara de Diputados. En el llano son otros los ingredientes que despiertan adhesión. Claros ejemplos son por ejemplo los de Rodolfo Terragno, o de Rafael Bielsa, políticos muy formados como pocos, sin embargo a la hora de recibir aceptación popular, no mueven el amperímetro.-Prosigo entonces. Al error de la Casa Rosada al elegir candidato se suma la gran tarea de "operación política" que dirigieron tanto Eduardo Dhualde como Carlos Reuteman, que manipularon las redes del peronismo disidente en dirección a Del Sel, lo cual no es poca cosa.
No hay que dejar de lado a la reaparición de ese reflejo conservador de derecha y anti político que procura la restauración de los privilegios que supieron tener en otras épocas y que ahora agazapados y disfrazados en la supuesta manera de "nueva política", y a través de las bastardización de la esfera pública y de la "impertinencia" del Estado puesto a aplicar políticas de regulación en el reparto de la riquezas espantan y agitan fantasma de disgregación social y económica. Este ha sido plenamente un voto "agrario" mezclado con el cholulismo de amplios sectores populares por los que no ha pasado en vano el profundo daño social y económico de los 90.-En esa extraña confluencia de clases medias enriquecidas y sectores hundidos en la pobreza se expresa la fuerza de la despolitización que tiende a favorecer a la derecha que se alimenta de ese rechazo de las clases que no entienden la política.
Lo paradójico del caso de Santa Fe que después que se disipó el eco rumoroso de los globos de colores y pitos y matracas, cuando Del Sel se despertó al otro día, se preguntó, y ahora qué hago? Salí segundo, pero no gane ninguna intendencia, ni escaños, a quien le disciplino mis votos? tendré que ponerme a estudiar para el 20l5?
Otro caso distinto es el de la ex-vicegobernadora María Eugenia Bielsa que recogió su triunfo comandando el bloque de legisladores a través de su anterior gestión política. Y por eso el FPV domina ambas cámaras y Arturo Bonfatti y el socialismo tendrán que consensuar sus nuevas políticas de estado. Lo de Del Sel sirvió para que oportunistas políticos se "colgaran" de su saco para obtener rédito político, ya que tanto Alfonsín De Narváez, y Duhalde se encolumnaron detrás de una performance política más orientada a demostrar las debilidades del oficialismo que a cuantificar homogeneidades con los triunfadores. Alfonsín que renegó de Binner para efectuar la alianza más lógica, fué a mostrarse como futuro ganador.
No nos olvidemos del protagonismo de los grandes medios de comunicación en la construcción y el relato de una realidad acomodada a imagen y semejanza de un candidato. No hay que olvidar que la matriz neoliberal desarrollada con especial intensidad en la última parte del siglo pasado sigue habitando en ciertos núcleos sociales que entremezclan los miedos y odios de una clase media reaccionaria que creen haber sido señalados por el destino para convivir en una grandeza por el solo hecho de pertenecer a una elite en la que los mas desposeídos son convidados de piedra. Será responsabilidad absoluta del Gobierno cuantificar el "pulso" electoral para no tener que lamentar perder el capital político acumulado durante casi ocho años. |