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10/05/2011
MAURICIO: EL REGRESO DEL HIJO PRÓDIGO

MAURICIO MACRI
El fracasado intento de ir por el premio "mayor", esto es la Presidencia de la Nación, le hizo retroceder a Mauricio Macri varios casilleros en el intrincado juego de la política que está reservado para aquellos jugadores que no sólo tienen voluntad de llegar a la meta, sino el inexcusable trajín de dedicarse full time a trabajar un proyecto, que como nuevo debía diseminarse a lo largo y a lo ancho del país con su principal dirigente a la cabeza.
Eso no lo comprendió Mauricio Macri y pagó caro esa concepción de los que solo tienen dinero y apoyo del marketing de las corporaciones periodísticas pueden suscitar adhesión espontánea de la ciudadanía. Y máxime teniendo en cuenta el escenario sumamente difícil para cualquier opositor teniendo en cuenta lo favorable en grado superlativo con que contaba el oficialismo. Eso lo obligó, luego de ríspidas conversaciones con sus asesores y con quienes lo acompañarían en la aventura política por la presidencia.
Es que además de acceder a la candidatura presidencial, no quedaba como garantía que la fórmula que el designara para la Ciudad Autónoma tuviera el consenso absoluto de su propio partido debido a la difícil interna dentro del seno mismo entre Gabriela Michetti y Rodríguez Larreta. Esto le podía erosionar el distrito donde hasta hoy posee, a pesar de su magra gestión, una gran parte de su capital político. La Capital federal siempre fié un escenario adverso al PJ salvo cuando Menem tenia cautiva a la sociedad porteña "Cholula" con la paridad 1 a l con el dólar, y logro imponer a Erman González.
La táctica de victimización permanente frente al Gob. Nacional sólo pudo cubrir en mínima parte su falta de gestión en serio en la ciudad y la ausencia de cumplimiento de las muchas promesas incumplidas. Para el colmo el desembarco de Pino Solanas como pretendiente a ser Lord Mayor, con lo que significa el voto de centro izquierda progresista, y con el arrastre de Cristina al candidato que resulte del oficialismo, sabe que será muy difícil ganar en primera vuelta, y si lo hace sabe también que tendrá menos legisladores que los que consiguió hace casi cuatro años, por lo que no le será fácil reconstruir su imagen de no haber podido erigirse en el candidato ideal de la centro derecha, que por otra parte nunca en la historia argentina pudo llegar al poder a través de las urnas sino por medio del "partido militar", o de la traición de Menem al Justicialismo.
El acto de "declaración" de su renuncia a la candidatura presidencial, y su regreso a su refugio de la Ciudad Autónoma, tuvo la impronta de una colación del Colegio Cardenal Newman donde sus pares lo recibieron con globos de colores y música moderna para disimular el fracaso de una aventura política, que tuvo su inevitable final dejando detrás a innumerables seguidores de buena fe, que trabajaron hasta último momento para poder integrar las listas de un proyecto a nivel nacional cuyo premio mayor se les había prometido con grandilocuencia, pero sin contenido político.
Que hará ahora Miguel del Sel, el Midachi devenido a la política reeditando la "probeta" de candidatos de Menem con Palito Ortega como gobernador o Senador Nacional. Del Sel quedó más solo que Robinson Crusoe en la isla, aunque este lo tenía a Viernes de compañia.
Que hará ahora su primo Jorge Macri? Se irá con Felipe Solá, o con Duhalde, o Rodrígues Saa?
Lo quedó demostrado en esta deserción es las fallas groseras en la conducción de la fuerza y el déficit severo en materia de liderazgo, y que pone en riesgo la posibilidad de ser el referente indiscutido de la oposición para el 20l5.
Mauricio Macri tendrá que comprender que no es lo mismo ser presidente de un club de fútbol popular, ni ser un intrascendente Diputado Nacional, ni un vacilante Jefe de Gobierno de Bs. As., que ser elegido para Presidente de un país que cada vez depende menos de la construcción mediática de los candidatos y si de la percepción, aunque no sea profunda, de la mayoría de la ciudadanía que sólo se "viste y calza" con ropas que le suministra la realidad. |