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23/04/2011
VARGAS LLOSA, O LA FICCION DEL NOVELISTA POLITICO

Con gran expectativa se desarrolló el jueves pasado la inauguración formal de La Feria Del libro en La Sociedad Rural de Bs.As., con el discurso del premio Nobel de Literatura, el gen novelista y escritor Mario Vargas Llosa. Recordemos que a partir del desagrado que había despertado la designación de V.Llosa para este discurso por cierto sector de intelectuales argentinos, entre ellos el Director de la Biblioteca Nacional, se había interpretado esa protesta como un supuesto "veto" a dicha designación como un freno a la libertad de expresión. En rigor de verdad, el Filósofo González nunca hablo de veto si de no aprobación a dicha designación.
Pero recordemos porque es necesario para comprender el mensaje "subliminal" del escritor que Vargas Llosa llega al país con una delegación de personajes asociados a la más rancia estirpe de la Derecha Internacional, como por ejemplo el español José María Aznar, Arnold Schwarzenegger, (ex gobernador de California) miembros todos ellos de la Society Mont Peleryn, el Instituto Cato y la Fundación Heritage en estrecha relación con los servicios de Inteligencia de los EEUU y con un activismo comprobado al servicio de las dictaduras Latinoamericanas en su momento.
Primero en una charla distendida con un periodista de La Nación (oh! qué casualidad) relato los motivos que lo inspiraban para escribir sus distintas novelas, en un relato más ameno que de profundidad literaria. Todo el mundo estaba esperando otra cosa: que se definiera en forma terminante con su opinión de los gobiernos latinoamericanos y en especial de la Argentina.
En primer lugar especificó con un abuso superlativo del término "libertad", que estaba en contra de cualquier forma de dictadura. Que él era un hombre de concepción "liberal" y que no toleraba los gobiernos totalitarios. Sin embargo habría que recordarle que él apoyó abiertamente a la dictadura de Pinochet, y que en nombre de la restauración democrática, apoyo también la invasión norteamericana de George Bush en el genocidio de Irak. Son contradicciones que se le dicen.
Pero lo mas relacionado con lo ficcional, y de ahí el título, es cuando se refiere a la Argentina y se pregunta que fue lo que le pasó de ser el granero del mundo y el país de las vacas y las mieses a una situación decadente Como fue que siendo modelo de democracia y justicia se hayan deteriorado tanto las instituciones. (Y hago omisión expresa aquí de todos los adjetivos descalificativos expresados en otro momento acerca del pueblo argentino).
Primera ficción: La Argentina a que se refiere Vargas Llosa, la del primer Centenario era un país construido a imagen y semejanza de la clase dominante donde los derechos delos trabajadores estaban conculcados y cuando se expresaban eran irremediablemente reprimidos. El voto solo estaba reservado a una clase social. La ley de Residencia autorizaba expulsar a cualquier inmigrante que protestara y un sin número de injusticias sociales y económicas.
Habría que explicarle al bueno de Vargas Llosa que lo que pasó fue que el tsunami "neoliberal" con las dictaduras primero, con el menemismo después y su continuación con el gobierno de la Alianza terminaron de desarticular políticamente, entregar económicamente, y someterlo culturalmente. Todo eso gracias a la misma ideología que viene a defender con su verba ilustrada. Pero tanto el cómo sus "colegas" de ideología que es lo que defiende? Y esta idea tiene una noción del pensamiento político, que tiene que ver más con la seguridad, que con sociedad. Porque no hay individuo sin seguridad, pero seguridad física, sino la intimidad resguardada del que supieron acopiar durante décadas de explotación. Y esto que tienen los "notables" es lo que carecen la gran mayoría delos países que ellos habitan.
Por eso son embajadores de un sistema, que es exclusivo de la gente diplomada como de oradores de primer orden en las "luces", pero contrabandistas de ilusiones en las sombras. Son seres de doble apellido de extenso linaje algunos, que platicaban en púlpitos sociales y congresos sobre los valores dela democracia y la libertad, y el beneficio de la cultura, mientras le pagaban con vales de proveeduría a sus casi esclavos, incluso desde ese famoso Primer Centenario hasta nuestros días.
Y uno se pregunta, ¿a qué le temen estos personajes? A lo que llaman "el populismo". No hay duda que esa famosa entelequia llamada la "rebelión de las masas" los tiene a mal traer. Estas "masas" que ellos ven como una horda caníbal" son manejados por seres siniestros que reparten" planes trabajar". Pero no comprenden ni comprenderán nunca que el asunto es más simple.
Un hombre, despojado de su humanidad, sin trabajo, con sus hijos también sin futuro, y con un presente con hambre, además de padecer la humillación de una sociedad que le explica que lo que les ofrece en las vidrieras a los demás, no lo merece y si encima la "sociedad" sólo lo margina, con una clase cultural que se viste con bronce y apellidos y lo abruma con sus léxicos engolados, de golpe encuentra en un caudillo o en un Puntero de Barrio", alguien que le dio algo para que su familia pudiera sobrevivir, entonces nos encontramos que asume una fidelidad que multiplicada por miles expresa algo que le había negado "respeto por su condición humana". Pero esta última elección es por todas las omisiones que la clase dominante en toda Latinoamérica hizo gala desde la Conquista Hispana hasta hace pocas décadas.
¿Qué más temen los "señores liberales? Le temen al Estado. Porque con el Estado como ente regulador ellos no pueden hacer sus "negocios" a espaldas del Fisco.
No nos olvidemos que otra cosa importante en el discurso "liberal" tiene que ver con la raza. El Yrigoyenismo y el peronismo fueron movimientos sociales masivos, pero fundamentalmente una realidad que desagradó al orden conservador porque metió razas "oscuras" en la Historia. Los movimientos populistas, tanto en Argentina, Bolivia Brasil y Venezuela y Ecuador, fueron los únicos integradores de raza que posibilitaron a que las clases emergentes pudieran compartir el poder político que les da la libertad del sufragio.
Recordemos que dentro del "sofisma" de Vargas Llosa con respecto a las libertades absolutas del liberalismo se encuentra la famosa "libertad de mercado". Donde la economía es la que rige la política, y que esto representa una dictadura sin dictador, que no aspiran a veces a tomar el poder, sino a dirigir a quienes lo ejercen. Así Martínez de Hoz aplicó las políticas neoliberales del Consenso de Washington y entregó el país.
Habría que regalarle a Vargas Llosa un tratado de Historia y Economía Política de nuestro país. Así en la próxima visita nos deleita con su notable prosa literaria pero nunca, política... |